El estereotipo del Studio

ELIA KAZAN (1961) Las publicaciones (todo tipo de ellas) comentan tantos chismes que uno no puede tomarlas seriamente. Es el producto de chismes de escritores o de chistes de night club. Ni siquiera vale la pena hablar de todo eso.

 

CHERYL CRAWFORD (1961) No es precisamente estúpido hablar de la actuación del Studio. Desgraciadamente, mucha gente joven que hemos admitido, no se han tomado el trabajo de comprender en su extensión total qué significa esto y como lograrlo. El Studio no debe ser criticado porque un miembro hace o realiza un trabajo malo. Seremos los primeros en decir que es malo. Desde ése punto de vista no hay una imagen fija del Studio. Por otro lado hay un camino específico en el cual queremos trabajar con los actores y tipo s de resultados específicos que queremos lograr y esperamos de los actores. Y cuando han tomado ventaja de las facilidades que ofrecemos, los resultados pueden ser realmente asombrosos. Es un punto filosófico curioso que frecuentemente la gente de más talento, es aquella que tiene mayor conciencia de las deficiencias y han tenido mayor interés para trabajar y tratar de solucionar esas deficiencias. Creo que todos estaremos de acuerdo en que existe el deseo de una imagen del Studio; esta es diferente de la de Jean Louis Barrault o de la que puede tener Laurence Olivier o John Guilgud.

 

STRASBERG (1956) A veces muchísimos de ustedes ejecutan tareas en ustedes mismos que son innecesarias. Comienzan a defender al Actors Studio o al método o a Lee Strasberg. Todo lo que ustedes tienen que decir es: “Miren el trabajo y observen otros tipos de trabajo”. No hay necesidad de defender el trabajo como si fuera malo. Todo el mundo habla del Studio porque sin ningún tipo de propaganda por parte de nosotros el trabajo que ha sido hecho, ha recibido una respuesta cálida, pero no de nosotros. No sentamos aquí para juzgar y criticarnos, no tenemos piedad de nosotros y no somos fáciles. Nadie fuerza a nadie para trabajar de acuerdo a Lee Strasberg o al Actors Studio o a Elia Kazan o a alguien más. Nadie fuerza a nadie. Hay cualquier cantidad de maestros a disposición de ustedes. Los miembros vienen acá de muchos tipos de teatros, buenos y malos. O sea que no tenemos necesidad de defendernos. SI alguien está interesado, eso es una cosa. Pero si alguien ve el trabajo y luego dice que ha sido logrado por métodos erróneos. ¿Por qué tenemos que discutir?, dejen que ellos expliquen porque el trabajo ha sido ejecutado erróneamente. SI hay otra gente que quiere trabajar en forma distinta no hay ninguna razón para que no lo hagan. El trabajo bueno se logra de diferentes maneras.

 

Algunos críticos comenzaron diciendo que nadie puede llegar a ninguna parte excepto si se es miembro del Studio. Sabemos por experiencia que lo opuesto también es verdad, que a pesar de que hay algunas partes en donde el Studio es altamente apreciado hay lugares del mundo en donde uno tiene que tener cuidado para no mencionar que es miembro del Actors Studio, porque si uno lo hace no es valorado. En parte estamos pagando el precio de algo que toma lugar raramente en las artes y que nunca antes había tomado lugar en el teatro. Jamás antes un método se había transformado en un tema muy palpitante. Las otras artes si lo tienen: el cubismo por ejemplo u otras artes modernas. La música que ha hecho que el público llegara a cúspides de frenesí. Los actores han sido combatidos, la Duse y la Bernhardt, Kean y Junius Booth y Kemple, esas fueron luchas clásicas. Pero nunca antes una teoría o método de actuación se transformó en algo tan importante. La gente en general discute el trabajo del Studio: “¿Es demasiado realista? ¿Qué pasa con Shakespeare?”… Hasta ahora solamente los deportes o las películas han despertado ese tipo de interés. Esta es la primera vez que los problemas técnicos del actor han recibido el conocimiento del público. Obviamente pagamos un precio, raramente se puede esperar que la gente se manifieste interesada o quiera realmente qué es lo que pasa acá. El resultado es un argumento en el nivel de la generalidad. Sin embargo el hecho de que el Studio haya dramatizado los problemas de la actuación, para el público en general es importante porque la toma de conciencia de que el actor es un técnico, es el preludio a la apreciación del arte. Parte del motivo por el cual la remuneración del actor de hoy en día es buena. Pero la apreciación sigue siendo muy baja. Es que el publico realmente mira al actor no como un artesano sino como una figura romántica. La contribución del Studio es significativa hasta el punto en que esta opinión general sirva para corregir esa impresión.

 

STRASBERG (1959) Cuando la gente habla de vestidos desaliñados, monto en cólera. Discutir sobre cosas artísticas es por lo menos legitimo. Pero mi sangre hierve. Obviamente esta gente ha olvidad su juventud. Yo trabajo con gente joven. Recuerdo que hace mucho tiempo, antes de que trabajara con el Studio, cuando trabaje en THE AMERICAN THEATRI WING, los muchachos salían del ejército, estaban vestidos de una manera muy pobre porque no tenían dinero. Si llegaban a tener ropa linda, esa ropa la guardaban para los domingos o días de fiesta. Para trabajar usaban blue jeans o ropa del ejercito. Y ahora, en la actualidad que ésa gente de Hollywoood olvide de donde vinieron y olviden el tiempo en que ellos tampoco disponían de dinero para comprar ropa, me pone furioso. Pero solamente para mostrarles que pasa cuando al gente del Studio usa esos jeans, no se olvide que el actor B, que ahora es una gran estrella los usa con botones de plata.

 

 

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